Mecenazgo y fiscalidad aplicada a la cultura. Desafíos en el contexto de la crisis.

La coyuntura actual de la economía plantea grandes desafíos a los Teatros de Opera de España y por extensión a todas las principales instituciones culturales de las artes escénicas. Uno de los principales es mantener el nivel de calidad y excelencia artística que se ha venido ofreciendo en las últimas temporadas con presupuestos que se han reducido de forma notable.

 

En un contexto  -temporal -  de reducción de la financiación pública los gestores de los Teatros enfocamos nuestra mirada al resto de las fuentes de financiación: mecenazgo, taquillaje, ingresos atípicos de diferentes fuentes: publicidad, alquiler de espacios, giras de producciones, etc.

 

En lo que al mecenazgo concierne, un gran reto para las instituciones culturales  del país es influir en los que tienen capacidad de decisión para conseguir una revisión de la Ley 49/2002 de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. Esta revisión y puesta al día de la Ley pasa por equiparar el trato fiscal del mecenazgo por parte de personas físicas y jurídicas y homologarlo con los países del resto de Europa que estan en la cabeza del desarrollo de la filantropía. Los cambios en esta legislación también deberían ser un acicate para crear y potenciar el mecenazgo y prestigiar la función social de apoyo a la cultura.

 

Los incentivos fiscales de la citada Ley permiten a las empresas una deducción del 35% en el Impuesto de Sociedades con un máximo de un 10% de la base imponible y en el caso de los particulares de un 25% en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas. Si comparamos estos tramos de deducción fiscal aplicados a las donaciones empresariales y de particulares con otras legislaciones europeas en la misma materia, la evidencia es que la legislación española en materia de mecenazgo es de las que menos incentiva el compromiso económico con la cultura.

 

Para poner un ejemplo ilustrativo que entiendan los lectores de Opera Actual una donación por parte de una empresa a un Teatro de Opera por valor de 10.000 € en países como Alemania, Gran Bretaña, Luxemburgo, Austria, Rumania o Hungría deduce el 100% de la aportación, en Francia 6.000 €, en Irlanda 4.100, en Portugal 12.000 y en España 3.500 €.  Nuestro país, como vemos, está a la cola en cuanto a incentivos fiscales al mecenazgo.

Lo mismo aplica al mecenazgo de particulares que, por ende, en algunos países europeos como Alemania, Francia, Irlanda está más incentivado fiscalmente que el empresarial.

 

Si tomamos como referencia el caso de Francia, lejos de la tradición de filantropía tan propia de los países anglosajones, en 2003 modificó su legislación[1] - la nueva Ley LOI nº 2003-2007 du 1r aout 2003 relative au mécénat, aux associations et aux fondations es una modificación de Loi n°87-571 du 23 juillet 1987 sur le développement du mécénat - de forma que  las empresas que realizan donaciones a fundaciones de utilidad pública pueden deducir el equivalente al 60% de su aportación y en el caso de los particulares, los donantes pueden beneficiarse de una reducción de impuestos igual al 66% del valor de sus donaciones.

 

Vale la pena resaltar que esta modificación de la Ley francesa vino acompañada de la creación de “La Mission du Mécénat” como organismo dependiente la Subdirección de Desarrollo de la Economía Cultura del Ministerio de la Cultura y la Comunicación, tiene como objetivos coordinar y profesionalizar la acción de dicho Ministerio  y de los actores culturales en materia de mecenazgo, desarrollar y potenciar los “círculos de mecenas y donantes”, influir en mejoras en la legislación del mecenazgo y en general potenciar y favorecer la cultura del mecenazgo.

 

La creación de esta Mission du Mecenat y todas las actividades de divulgación, información, debate y formación que ha promovido como los “Jeudis du Mecenat” o “Les ateliers du Mecenat” han sido un factor clave de éxito en el fortalecimiento institucional de los profesionales y los Departamentos que se dedican al desarrollo del mecenazgo en las principales instituciones culturales en Francia, dando a conocer las “best practices”  profesionales del mecenazgo tanto de Francia como de otros países europeos.

 

Por otra parte el incremento de la deducción fiscal de la Ley francesa del 2003 tuvo un impacto directo en el crecimiento de las donaciones tanto de particulares como de empresas a diferentes sectores: solidaridad, cultura, I+D, etc Según muestra un estudio de ADMICAL, asociación de 170 de las principales empresas mecenas de Francia - sobre datos de 2008, el global de aportación del mecenazgo empresarial creció un 60% sólo en 2 años pasando de 1.000 a 1.575 millones de € y el dato más estimulante es que en el año 2008 30.000 pymes francesas realizaron acciones de mecenazgo en diferentes sectores. El sector de la cultura ocupa el segundo puesto, por interés por parte de las empresas a la hora de realizar mecenazgo en Francia, después del sector de la solidaridad (causas sociales)

 

La experiencia de Francia, puede tener un reflejo en España. Es cierto que en todos los estudios que se han hecho en el pasado  a nivel internacional sobre motivaciones y “drivers” que tienen empresas y particulares para hacer donaciones a una institucion cultural o a una causa social, el incentivo fiscal (la deducción) no aparece como la principal razón. Sin embargo en el contexto económico actual, una mejora en la deducción fiscal para el mecenazgo en España, acercándonos al mismo nivel que ofrece la legislación francesa, potenciaría el compromiso de las empresas españolas. El efecto podría ser doble: empresas que están comprometidas con la cultura, podrían recuperar – vía deducción fiscal -  con el mismo nivel de donación el doble de su inversión  y empresas que todavía no se han planteado nunca su compromiso con la cultura podrían dar el paso. Como en el caso francés se incentivaría el mecenazgo y patrocinio por parte de las pequeñas y medianas empresas.

 

Sin embargo, el mayor beneficio que supondría mejoras en el tratamiento fiscal de las donaciones sería el de potenciar el mecenazgo de los particulares, amantes de la ópera y de la música que pueden estar dispuestos a implicarse con los Teatros de Opera más allá de sus abonos o de la compra de localidades. En el sector cultural existe un amplio potencial de desarrollo de la filantropía de particulares no sólo entre grandes patrimonios. Esta es una carrera que el sector de las ONG en nuestro país ya hace muchos años que ha ganado

 

Si en la decisión de implicarse con una institución cultural por parte de un particular o empresario,  pesa la convicción que dicha institución se lo merece y la motivación es el puro altruismo y los valores personales, el compromiso es más duradero, y a este perfil de mecenas/patrocinadores aspiramos las principales instituciones culturales. No obstante si podemos, con una mejora en el tratamiento fiscal a la donación, conseguir igualmente otro tipo de empresas y particulares que se mueven por otras razones bienvenidos sean . Un mayor compromiso y participación del empresariado  y de la ciudadanía con la cultura contribuye de forma clara a la construcción de una sociedad más cohesionada, a la educación y al desarrollo del país.

 

Como conclusión, es un momento propicio para influir en una modificación de la Ley 49/2002 de Incentivos fiscales al Mecenazgo pero es necesario un pacto y un esfuerzo colectivo para conseguir este objetivo por parte de los principales actores implicados: Teatros de Opera y resto de las instituciones culturales, empresariado, asociaciones de amigos de los Teatros de Opera, Ministerio de Cultura y de Economía y Hacienda y los legisladores – diputados de todos los partidos políticos. Todos estos colectivos tenemos que entender que un mayor compromiso de la sociedad civil y del empresariado con la cultura en estos momentos y cara al futuro – complementando el compromiso ineludible del sector público – debe ser una prioridad, si queremos que siga incrementando el consumo cultural, se amplien las audiencias y seamos un país reconocido internacionalmente por la excelencia de sus instituciones culturales y de sus programaciones

 

David Camps

Director de Mecenazgo y Comercial

Fundació Gran Teatre del Liceu


Artículo publicado en la revista Opera Actual  nº 133 Septiembre 2010

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